Trece suelos, cinco elegidos, una mañana
Filtrar rápido y con criterio es lo que hace que un colaborador vuelva.
Un colaborador de la costa andaluza nos mandó a las 8:35 un informe con trece suelos. A las 13:40 tenía respuesta: los cinco en los que nos centrábamos, por qué, lo que faltaba de cada uno y los ocho que descartábamos.
Cada suelo pasó por el mismo filtro: valor residual frente al precio pedido, calidad urbanística (si tiene licencia, si está urbanizado, si hay demanda probada) y si encajaba con alguna demanda escrita que ya teníamos.
Y una alerta que protege la reputación de todos: uno de los suelos estaba anunciado en tres portales, más barato que en el informe. Mandarlo a un fondo habría quemado el suelo y nuestro nombre.
Decir que no rápido también es un servicio.
Caso real, contado sin nombres ni ubicaciones exactas para proteger a propietarios, compradores y colaboradores. Guía: qué es un broker de suelo y cómo elegir uno.